Palabras del profesor Daniel Varnagy en el 50 aniversario de la USB

Valle de Sartenejas, 19 (20) de enero de 2020

50 aniversario del inicio de actividades académicas de la Universidad Simón Bolívar

Palabras en representación de los egresados por parte de Daniel Varnagy

Como hoy soy portador de una deferencia sin igual, y la cual consiste en representar a mis compañeros y colegas egresados de todos los pregrados y postgrados de ambas sedes en la celebración de los primeros 50 años de vida de la Universidad Simón Bolívar, solicité por redes sociales me sean obsequiadas algunas palabras por parte de ex compañeros de todos los tiempos para poder ser su vocero. Recibí muchas manifestaciones de felicitación para la USB muy conmovedoras, pero solamente podré leer algunas pocas:

 

  • María Isabel Giménez de Guzmán (integrante de la cohorte 69, primera egresada “Summa Cum Laude”, una de entre los primeros egresados que ingresan como profesores en la USB, e hija del José Giménez Romero, integrante del cuerpo académico inaugural de la USB y primer Decano de Estudios Profesionales): “Lo que más me gustaría resaltar es el orgullo que sentimos todos nosotros de haber podido estudiar en la USB, y verla ser exitosa a pesar de todas las vicisitudes por las cuales ha tenido que pasar y continúa pasando en estos 50 años de historia”.

 

  • María Alejandra Pulgar: “Si puedo dar un humilde aporte a las ideas para tus palabras ese día, diría que la responsabilidad del egresado de la Simón Bolívar es, y siempre será, dar el ejemplo en donde se encuentren de la búsqueda de la excelencia en todos los aspectos de sus vidas; ser personas consistentes en su conducta, con una amplia cultura y valores éticos, con un aprecio por el aprendizaje constante, por el trabajo en equipo y por la creación de soluciones eficientes. Los egresados de la Simón Bolívar tenemos amor por el conocimiento, una curiosidad insaciable y la necesidad de satisfacerla rápidamente; tal vez será que el sistema de trimestres nos acostumbró a estar siempre alertas y a buscar soluciones rápidas y de alta calidad. Ciencia. Conciencia. Verdad. Son los conceptos y valores que nos tatuaron en la mente y el corazón cuando nos impusieron la medalla de graduación”

 

  • Lili Steiner: “Hablar, pensar o escribir de “La Bolivar” para nosotros […] genera infinita gratitud por el momento y por la transformación personal que vivimos. Gratitud por la generosa oferta de una educación de primer mundo […] a los alumnos que, a nivel nacional, queríamos un reto como el que ofrece la Gratitud por la confianza depositada en cada uno de nosotros como agentes de cambio en nuestro entorno, provista por un sistema educativo de vanguardia con docentes, personal, infraestructura y recursos educativos de altísima calidad. Somos los beneficiarios de su visión y su modelo educativo, la vivimos todos los días, siempre seremos U[E]SEBISTAS ya que adoptamos desde el primer día de clases el formar parte de su misión. Donde quiera que estemos trabajamos para “el logro de una sociedad más justa y promovemos el desarrollo armónico y sustentable de sus dimensiones sociales, políticas, culturales y económicas”. La conexión que hoy mantenemos entre nosotros y la búsqueda constante de soluciones para una mejor Venezuela y el mundo donde quiera que estemos muestra la vigencia del aprendizaje logrado en nuestra Alma Mater. Ofrecemos este mensaje para hacer memoria, recordar lo transitado; sin explicar el presente, pero sobre todo apoyar a la USB a lanzarnos con más fuerza hacia el futuro porque siempre seremos parte de nuestra comunidad académica que es innovadora, participativa, productiva y plural, en permanente aprendizaje y desarrollo, y comprometida con la excelencia”

 

  • Edumilis Mendez: “Parte de un legado es enseñar con el ejemplo, ser íntegros y coherentes y que nuestros alumnos superen a su maestro, ahí la excelencia de ayudar en su educación y ser colaborador de sus éxitos, somos embajadores de nuestra casa de estudios, es un honor y un compromiso para estar a la altura de los retos, oportunidades y circunstancias de la vida. Gracias infinitas a la USB”

 

  • Claudia Antonini: “Al vivir fuera y trabajar en otras universidades uno aprende a querer y extrañar mucho más a nuestra universidad. Si puedes dar ese mensaje, te lo agradecería enormemente. Éramos felices y lo sabíamos”

 

  • Julio Ríos: “La USB nos recibió prácticamente niños y nos entregó al mundo llenos de herramientas para llevar el progreso a donde quiera que hemos ido. La promesa de la famosa estatua de Simón Bolívar se ha validado en todos y cada uno de nosotros “ con este título, tendrás el mundo a tus pies “. Gracias Daniel y gracias USB! Vivat academia! Vivant professores!”

 

  • Fernando Miralles Wilhelm: “Para mí recibir la Orden Mayz Vallenilla [del año 2019, y cuyo jurado tuve el honor de presidir], de la manera más sencilla significa algo así como si la universidad me dijera: “Fernando, tu también significaste algo especial para mí”, es como si esta institución me retribuyera algo de ese amor que yo le profesado ya por décadas. Eso no tengo manera de expresarlo o agradecerlo”.

 

Sí has tenido como agradecerlo, estimado Fernando! Pero también todos a quienes cité, y a las decenas de miles que hoy están aquí, de corazón y con toda la fuerza de sus recuerdos: El concepto de Alma Mater no podría ser más hermoso, más único. Cuando un estudiante se gradúa de la Universidad se convierte en egresado, con lo cual inicia y consolida una relación indisoluble, inolvidable e insustituible con la que desde ese momento se convierte en su “Alma Mater”, la que formó definitivamente la estructura basal de su pensamiento intelectual.

Los egresados de la USB tenemos un conjunto de características muy particulares y específicas que nos unen, nos hermanan, nos hacen ser reconocibles incluso entre diferentes generaciones, y nos hacen ser especialmente emocionales para con nuestra Universidad: desde nuestros elementos culturales y anecdóticos que nos caracterizan, hasta los que nos diferencian por cohortes (por ejemplo: no es lo mismo ser de la Simón, que ser de la Bolívar, porque no es lo mismo ser de los 70 u 80 que de los 2000). Dentro de los elementos que nos han identificado como egresados, es que todos tenemos en común que sentimos reverencia, amor, agradecimiento, poseemos buenos (y malos recuerdos), y desarrollamos una serie de compromisos para con nuestra Alma Mater: Tenemos el compromiso de mostrar con nuestra conducta los valores éticos fundamentales y los principios rectores de la USB internalizados en nosotros. También lo es mostrar con nuestro trabajo los excelentes conocimientos adquiridos. Y también compromiso es mostrar con nuestro ejemplo cotidiano, a veces en pequeñas y sencillas acciones para con nuestras familias, amigos, compañeros de trabajo, colegas, socios, vecinos y conciudadanos que los buenos sentimientos también son elemento consustancial de lo que nos hace ser parte de la historia, de la esencia, del futuro de la USB, y de esa Venezuela que ahora también está en todas las latitudes del mundo.

No puedo dejar de mencionar que hoy dos egresados tenemos el privilegio de ser los coordinadores fundadores de las dos nuevas carreras de la USB: Artes Liberales y Economía. A los dos, esta universidad nos ha honrado permitiéndonos hacer vida en ella. También es el caso de varias Autoridades Universitarias del presente y del pasado, y de otros integrantes de nuestras filas académicas y administrativas que, siendo egresados, nutren y sirven a su institución madre, casi desde sus albores. Eso significa que la USB hace posible que también sus egresados participen y rijan sus destinos, lo cual es un motivo de orgullo para todos.

La Universidad Simón Bolívar es un faro que tiene muchísimos más amigos que los que a veces vemos. En ese sentido, deseo transmitirle a la Universidad con esta voz, que representa a la de tantos miles de colegas y compañeros repartidos en centenares de ciudades alrededor del globo, que nosotros reconocemos y agradecemos muy sentidamente el extraordinario, titánico, encomiable y silencioso esfuerzo que día a día los profesores, estudiantes, trabajadores administrativos y trabajadores obreros hacen por mantener a la universidad abierta, funcionando, y produciendo alta calidad en docencia, investigación y extensión universitaria. Los logros tanto cotidianos como excepcionales de la USB como Institución -incluyendo su supervivencia-, así como los de sus estudiantes, profesores y egresados, nos reúne a todos en esta celebración de vida, conocimiento, hermandad, y alegría. Como egresados, nos une la profunda necesidad de asegurar la continuidad de la Institución, la cual debe estar por encima de cualquier circunstancia social, política, económica e ideológica: Las universidades deben trascender a épocas y gobernantes: La nuestra no será la excepción, y aunque soplan vientos adversos, no temamos: todos somos USB, y seremos capaces de hacer que nuestra Casa sea emblema de esa portentosa Venezuela que está en cada uno de nosotros, ahora y en el futuro. De este modo, deseo transmitirle a nuestra maravillosa y cincuentenaria Universidad, a sus trabajadores, profesores, y estudiantes, que cuentan con nuestra mayor gratitud, con nuestro apoyo insoslayable, fuerte, cercano, y orgulloso. Y tal como lo hemos venido haciendo, seguiremos materializando nuestros aportes financieros, intelectuales, personales, físicos y de liderazgo. Tanto desde Venezuela, como desde donde cada uno de nosotros sea un punto de luz en este hermoso y difícil planeta tierra: ¡¡No hay tal cosa como un egresado de la USB distante de su Alma Mater!!

Hoy celebramos el cincuentenario del inicio de las actividades académicas de la USB. Es un aniversario muy especial, pero agridulce: hay una notable ausencia que esperamos sea breve y temporal, pidiendo al Altísimo por la pronta y completa recuperación de nuestro querido Rector. Nosotros, los egresados de todos los pregrados de carreras cortas y largas, así como de las especializaciones, maestrías y doctorados queremos reconocer a nuestros profesores más excepcionales; por eso en este día de celebración de luces, en nombre de mis compañeros y en el mío propio, le solicito respetuosamente al Consejo Directivo de esta Universidad que, de la forma más expedita posible, se sirva conferirle al Prof. Dr. Rector Enrique Planchart la máxima distinción que puede otorgar esta Casa de Estudios a los miembros más sobresalientes de su personal académico: la de PROFESOR EMÉRITO: No hace falta listar los méritos que le hacen merecedor de tal honor. ¡¡Y los honores deben darse prontamente y en vida!!

 

Hoy, hace 50 años (tenemos por cierto la misma edad), un presidente de la República, un Rector, “508 estudiantes, quienes conformaron la cohorte 1969, 25 profesores y 15 empleados administrativos”1 entre otras personalidades, se dieron cita aquí para dar inicio a las actividades académicas de la que se conocería luego como la “Universidad del Futuro”. Después de 8.807 egresados de carreras cortas, 28.723 de carreras largas, 4.372 de especialización,

3.538 de maestría y 485 de doctorado, lo cual suma 37.530 egresados de pregrado, 8.395 egresados de postgrado y totalizando 45.925 títulos entregados por la USB2 a quienes le han dado alimento a sus propias bocas, a las de sus familias, han hecho inversiones en y para Venezuela y el mundo, han hecho ingeniería, matemática, biología, física, química; pero también filosofía, nutrición, política, arte, música, gerencia, literatura, arquitectura y urbanismo, vemos claramente que seguimos siendo -a pesar de tantísimas dificultades-, la Universidad que decidió TENER y seguir teniendo FUTURO: La que día a día decide  vivir  y  luchar  contra  las   adversidades,  decide  desafiar   la oscuridad que hay en algunos planteamientos y presupuestos, la que decide protegerse de la sequía del entorno, y de la sequía en la recepción de recursos por parte de quienes deberían ser su principal sostén. La USB lucha de forma aguerrida, decidiendo vencer a la ignorancia a través del espíritu que constituye a nuestra universidad, el cual (parafraseando nuestro Himno3), es inmutable e intrínsecamente de luz, de paz, de ciencia, de conciencia y de verdad!!

En nombre de todos los egresados de esta Casa de Estudios, reciba cada profesor, compañero obrero, compañero administrativo y estudiante, nuestra gratitud. Asimismo, le enviamos nuestra sonrisa cargada de afecto, gratos recuerdos y sentimiento a sus dos hermosas sedes, y nuestro eterno agradecimiento a la Universidad Simón Bolívar en su aniversario de oro!!

Daniel Varnagy

Egresado Ingeniería Eléctrica (1993) Egresado Doctorado en Ciencia Política (2004)

3 “La Canción del Nuevo Mundo”. Letra de Ernesto Mayz Vallenilla. Música de Alberto Grau. http://www.usb.ve/home/node/44

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