“Es como si la USB me dijera: Fernando, tú también fuiste especial para mí”

A continuación el discurso de agradecimiento de Fernando Miralles-Wilhelm, ingeniero mecánico (1987), hidrólogo y ganador junto a Leonardo D’Addazzio de la Orden “Ernesto Mayz Vallenilla” 2019.

Queridos miembros de la comunidad USBista:

Rector Enrique Planchart, autoridades universitarias, profesores, estudiantes, empleados, mis colegas egresados y amigos de la Universidad Simón Bolívar:

Antes que nada, quisiera agradecerles el haberme considerado y otorgado la Orden “Ernesto Mayz Vallenilla” 2019. Es un privilegio que no tengo palabras para agradecer, un reconocimiento muy especial por parte de mi Alma Mater, esta institución por la que después de más de 30 años de graduado, todavía tengo sentimientos que no puedo explicar.

Llegué como estudiante a la USB en septiembre de 1982, hace ya 37 años, y ese primer trimestre cambió mi vida en maneras y formas que todavía hoy en día descubro.

Fernando-Miralles

Fue aquella clase de la serie de Estudios Generales “El Hombre y su Ambiente” en la que el Prof. Moritz Benado nos habló del estudio legendario “Los Límites del Crecimiento”, el cual abrió mis ojos y mi mente por primera vez a tratar de entender el problema de la sostenibilidad del planeta Tierra, lo cual con el tiempo se convirtió en mi área de investigación científica actual. Fueron los sucesivos trimestres de mano del Prof. Jorge Viola, quizás el mejor docente que haya conocido y a quien responsabilizo por la matemática impecable que me ha ayudado a moverme de la ingeniería hacia las ciencias naturales y sociales y crear conocimiento interdisciplinario sobre una base sumamente sólida.

Fue cruzarme con uno de los verdaderos gigantes de los recursos hídricos en el mundo, Ignacio Rodríguez Iturbe, que ha sido una fuente de inspiración por su inigualable calidad como científico y mas aún por su ejemplo como profesional y ser humano. La vida me ha dado la fortuna de haber colaborado con el en algunas investigaciones en las que aprendí más de lo que jamás podré enseñar. Fue el ser elegido como delegado estudiantil al Consejo Académico Universitario por dos años y darme cuenta que la universidad era y es una institución compleja, como lo es nuestro país, una institución que entre profesores, estudiantes, y empleados veía representados todos los estratos sociales, todos los colores, todas las tendencias políticas, y donde nos tratábamos todos como iguales. Eso se ve en pocos lugares en el mundo, y ciertamente no en estos tiempos. Fue haber tenido la oportunidad de regresar y ser profesor de esta casa de estudios, y hacer toda una nueva generación de amistades y colegas, de compartir con los estudiantes nuevamente en el salón de clase, y darme cuenta que la USB no fue solo el lugar donde estudié y aprendí, sino una parte inseparable de mi vida a todos los niveles.

Fue donde tuve mi primera novia (¡y menos mal que mi esposa no pudo venir!), y donde años después pude traerla a ella y a mis hijas, tratando de transmitirles toda esta mezcla de sentimientos y vivencias que son difíciles de explicar. Para mí recibir la Orden Mayz Vallenilla, de la manera más sencilla significa algo así como si la universidad me dijera: “Fernando, tu también significaste algo especial para mí”, es como si esta institución me retribuyera algo de ese amor que yo le profesado ya por décadas. Eso no tengo manera de expresarlo o agradecerlo.

Gracias nuevamente, espero poder seguir siendo un egresado del cual se sientan orgullosos y se sientan parte, así como yo me siento inmensamente orgulloso y parte inexorable de la historia esta hermosa universidad.

Fernando Miralles Wilhelm, 29 de Octubre de 2019.

Fotos: Asociación de Egresados y Departamento de Información y Medios USB

 

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