Mi gente: lo más grande de este mundo

 

De acuerdo a las investigaciones que han venido desarrollando Tomás Páez e Iván de la Vega, cerca del 8% del Registro Electoral venezolano se encuentra fuera del país. Hay aproximadamente 2.500.000 venezolanos distribuidos en 98 países del mundo, de los cuales, según datos de Páez, el 40% tiene una maestría o un diplomado y 12% tiene doctorado y postdoctorado. El nivel de formación es elevado. El 20% de los que se han ido son emprendedores: crean empresa, riqueza, empleo y democracia donde van. El 65% de la gente es empleado. 14% son estudiantes.

Por otra parte, de la Vega nos comenta que la diáspora científica podría estar alcanzando ya el 30% de los especialistas, lo cual es grave, porque significa que nuestro país se ha quedado rezagado en generar investigaciones y políticas de cara a los nuevos paradigmas tecnológicos en el mundo, y, según Iván, reconvertirnos nos tomaría mucho tiempo.

Sin duda es una realidad abrumadora a la que hay que prestarle mucha atención, que estos dos investigadores han venido escudriñando detalladamente desde hace mucho tiempo, y cuyos resultados nos servirán indudablemente para la reconstrucción del país, y sobre eso estamos trabajando desde ya.

Sin embargo, nosotros estamos convencidos de que todas estas aparentes desventajas y debilidades, podemos convertirlas en grandes oportunidades para trabajar en forma proactiva, efectiva y eficiente en la reconstrucción de Venezuela.

Y estamos tan seguros de ello, porque cada día nuestros egresados, estén donde estén, buscan por su propia iniciativa el modo de conectarse de alguna manera con nuestra Alma Mater, para apoyarla en variadísimos aspectos en los que la universidad está requiriendo una mano.

No es la primera vez que comentamos acerca de este tema, y aunque hay mucho camino por andar todavía para facilitar los canales de conexión necesarios, cada vez que nos encontramos con un ejemplo de este interés por ayudar a la USB, del compromiso de los egresados uesebistas, se nos ratifica la convicción de que enseguida que nos libremos de este régimen que ha destruido al país, comenzaremos a avanzar muy rápido para convertirnos en un país próspero y moderno, con una universidad verdaderamente del futuro, gracias a la participación de cada egresado, desde donde se encuentre.

En el pasado hemos tenido ejemplos de programas exitosos que pusieron el talento venezolano que se encontraba fuera de Venezuela en contacto con instancias venezolanas, para avanzar y aprovechar ese conocimiento adquirido fuera de nuestras fronteras, en beneficio del país. Eso fue lo que el Programa TALVEN, desarrollado por el Dr. Francisco Kerdell-Vegas cuando fue embajador de Venezuela en Francia, conjuntamente con la UNESCO, llevó a cabo, y que podemos reeditar mejorado y adaptado a la realidad actual, más temprano que tarde.

En la AEUSB, junto a las autoridades universitarias y algunos egresados, desarrollamos el Programa Volver a la Simón, que comenzó como una iniciativa para apoyar a la universidad desde la perspectiva del egresado – docente. Este componente ha ido avanzando, y ya tenemos cerca de 30 perfiles de egresados dispuestos a dar clases, siendo evaluados por los diferentes departamentos. Pero, seguimos creciendo, y abriéndonos hacia otros espacios, y es así como surgió en el marco de este programa, a finales del año pasado el componente piscinas, en el cual estamos desarrollando un proyecto muy ambicioso para la recuperación de los espacios del complejo de piscinas de nuestra universidad. En ambos casos, la respuesta recibida por parte de nuestros compañeros egresados ha sido estupenda, y apenas estamos comenzando.

Por eso estamos seguros de que lo vamos a lograr. Porque, como dijo Héctor Lavoe: los llamé, no me preguntaron dónde, orgullo siento de ustedes, mi gente siempre responde!!

 

Catalina Ramos. Presidente AEUSB

 

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