Posición de la AEUSB ante la crisis de la Universidad Simón Bolívar. Septiembre 2016

La comunidad uesebista está atravesando un círculo vicioso. El receso vacacional no hizo sino postergar una situación crítica que está empujando a nuestra Alma Mater hacia un colapso, y a la posibilidad de un cierre técnico.

Comenzamweb pequeñoos el trimestre con una grave crisis en todos los ámbitos de la vida universitaria. Los servicios de transporte y comedor, esenciales para el desarrollo adecuado de las actividades en un campus cuya ubicación es bastante distante, se ven imposibilitados de operar en forma siquiera mínima, debido a una enorme deuda pendiente por parte del ministerio. La planta profesoral, una vez más, disminuida por la ausencia de profesionales que se han visto obligados a buscar otros horizontes, pues los salarios y las condiciones laborales les hacen cada vez más difíciles mantener a sus familias. Los becarios, a pesar de haberles prometido un monto superior para su beca, siguen recibiendo el monto irrisorio de hace meses, y ni hablar de la biblioteca, la investigación y la extensión.

No es la primera vez que mencionamos el valor inmenso, la entrega y compromiso de profesores, estudiantes, trabajadores, obreros y autoridades, que se mantienen trabajando día a día en la universidad, a pesar de los obstáculos, poniendo lo mejor de sí, para mantener nuestra casa de estudios abierta y funcionando.

Sin embargo, en el contexto en el nos encontramos hoy, frente al modelo que desde el gobierno se intenta afianzar, tenemos que alertar acerca del peligro de acostumbrarnos a este régimen de “sobrevivientes”, cediendo por omisión el paso a la chapucería, la improvisación y la falacia de la ¨masificación¨, para seguir perdiendo cada día más el nivel, las condiciones y la calidad académica que no solo tuvimos en otras épocas, sino que nuestro país requiere, urgentemente, en estos tiempos en los que se avecinan cambios profundos, y donde los profesionales egresados de las universidades como la nuestra serán esenciales para la reconstrucción exitosa del país.

Admiramos y reconocemos esa dedicación y esfuerzo hasta ahora demostrado. Sin embargo, creemos que es momento de llamar la atención en forma determinante, porque un gobierno que prefiere utilizar 200 millones de dólares en una cumbre, mientras el país entero está sumido en la más grave crisis de su historia, es claro que no tiene ningún interés en sus ciudadanos, por lo cual se requiere de nosotros que se sienta el reclamo por la recuperación del sentido común, de la academia, el rescate de los espacios donde de forma natural se desarrollan el libre pensamiento y la formación de alto nivel que son claves para el desarrollo del país, y para la conformación de un ciudadano crítico y responsable.

Por eso queremos ratificar lo que es nuestra convicción: esta profunda crisis es una gran oportunidad para revisar y discutir el modelo de universidad que queremos, y cuál es la verdadera autonomía que estamos dispuestos a reclamar. La dura cotidianidad de hoy nos está mostrando que el estatismo, el patrimonialismo, los controles excesivos y la dependencia exclusiva de los recursos del estado, no deben seguir formando parte del modelo universitario, por lo cual es oportuno y pertinente ir delineando el camino para liberar a la universidad de estos frenos a la modernidad, productividad, autonomía, y vinculación orgánica con el país.

Desde la Asociación de Egresados, en primer lugar, nos solidarizamos con nuestra Alma Mater, y con todos los miembros de la comunidad universitaria, y es así que estamos trabajando intensamente junto a las autoridades, en proyectos y programas que contribuyan a disminuir un poco las dificultades coyunturales.

Pero al mismo tiempo, continuamos trabajando en la profundización de ese debate necesario, a través del cual se diseñará un espacio para las ideas que finalmente arrojen como resultado una propuesta concertada entre todos, para refundar la Universidad, adecuada a la Venezuela que nos merecemos: una república próspera, productiva y moderna.

Junta Directiva de la AEUSB

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